Juliana Alpízar
La organización Un Techo Para mi País Costa Rica está reclutando voluntarios y afinando los últimos detalles para una construcción de 100 viviendas de emergencia desde el 18 y hasta el 23 de diciembre. Las construcciones se realizarán en distintos precarios de Alajuela, Puntarenas y Limón.
Los contratos, los permisos, las fechas y los planes están listos. Lo único que falta es llegar aproximadamente a la cantidad de 600 voluntarios, pues la construcción se realizará en 6 días. Cada cuadrilla de voluntarios y las respectivas familias levantarán dos casas en la semana, de manera que es un trabajo en conjunto.
Hasta el momento, “Techo” ha construido 509 viviendas de emergencia en diferentes lugares del país. Este proyecto en específico se enfocará en precarios como Siquirres, Cariari, Barrio Nuevo (ubicado detrás de Multiplaza del Este) y Corredores (en la zona sur).
Los materiales para la construcción provienen principalmente de los recursos que se recaudaron con la campaña “Un rojo para mi país” y de donaciones privadas, tanto institucionales como personales. La madera se importa de Chile y el Estado colabora con la exoneración de los impuestos. Además, una microempresa en Ochomogo prefabrica las casas que van a levantarse.
Disminuyendo brechas
Según lo señala el XV Informe del Estado de la Nación, la desigualdad es el principal problema de Costa Rica en el último año y Un Techo Para mi País trabaja para disminuir tal distancia entre los sectores sociales involucrados en sus obras.
Carlos Morera, colaborador de la iniciativa, asegura que la organización pretende reducir la brecha social al enfrentar dos realidades: aquellos jóvenes que tienen la oportunidad de estudiar y desarrollarse y todas aquellas familias cuyas oportunidades se ven reducidas debido a la pobreza.
Según Iván Víquez, miembro de “Techo”, esta organización realiza uno de los actos más importantes para comenzar el cambio: brindar viviendas a quien más lo necesita. Víquez denomina la dinámica de la organización como una pirámide: la base es heterogénea, dos puntos completamente diferentes que se encuentran en uno solo cuando trabajan juntos por un mismo propósito. En la cúspide de esta pirámide se encuentra una “equiparación”, no igualdad para todos, sino la generación de oportunidades.
Un Techo Para mi País trabaja en tres diferentes fases para cumplir su meta: la primera es la construcción de las viviendas de emergencias, la segunda es el impulso de proyectos de desarrollo comunitario y la tercera es en conjunto con las instituciones públicas, pues son estas las encargadas de brindar la vivienda y las condiciones aptas permanentes.
Víquez hace énfasis en que brindar vivienda a estas familias es tan sólo el comienzo, pues una familia sin hogar no puede vivir tranquila. El acto de Un Techo Para mi País es una motivación para buscar sus propias soluciones y para salir adelante.
“El tema de tener una vivienda va a significar posiblemente que el niño o la niña que vivan en estas viviendas tengan un mejor espacio para estudiar y posteriormente con el desarrollo que se va trabajando, con los proyectos que se van desarrollando en las comunidades puedan tener acceso a mejores oportunidades, sin obviar problemas de salud y de drogadicción que son problemas que también acosan al país” expresó Víquez.
Si quiere colaborar con la construcción próxima a realizarse escuche el audio “Cómo ayudar” o visite el sitio http://www.untechoparamipais.org/costarica/inscripcion.php para inscribirse.
¿Como se selecciona a las familias?
Relación entre Techo y el Gobierno
La satisfacción de ayudar, Carlos Morera, colaborador
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